El dulce es amor: En mi obra, los postres, vitrinas y colores brillantes no son sólo formas agradables; son representaciones de emociones profundas, de vínculos afectivos, de gestos de amor cotidiano. A través de pinturas de óleo sobre lienzo de diferentes formatos con cremas, texturas, brillos, empastes gruesos y pinceladas sueltas represento escenas aparentemente simples como elegir un postre en una pastelería de barrio, para hablar de cómo nos cuidamos y expresamos emocionalmente; compartir comida es amor. Mis pinturas invitan a observar con detenimiento, a identificar sabores conocidos, memorias afectivas, momentos compartidos. La intención es provocar sensaciones, antojar, despertar el deseo de tocar la imagen, de saborearla.
















